Los viajes por las mejores playas del mundo

Por todos los continentes encontramos playas impresionantes, paradisiacas y extremadamente bellas. Impresionantes.

El Mediterraneo es uno de los viajes mas enriquecedores del planeta

Su clima, sus islas, sus playas, su gastronomia, su fiesta, sus costumbres, ... son parte muy importante en cualquier destino del Mediterraneo.

Viajar por el mundo es uno de los placeres mas enriquecedores

Los multiples destinos de todos los viajes que todo el mundo quisiera visitar

Booking.com

Ofertas de Hoteles

Tenemos las mejores Ofertas de Hoteles en todo el mundo.

Los viajes por Europa estan llenos de sercretos por descubrir

Los diversos paises europeos esta repletos de gastronomia, cultura, religion y lugares impresionantes que poder visitar.

Ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad - II parte

Realmente España es el país que cuenta con más ciudades que hayan sido consideradas como Patrimonio de la Humanidad. Son tantas las ciudades y monumentos con este prestigioso "premio" otrogado por la UNESCO , que hemos decidido explicarlas todas en una segunda parte del artículo publicado hace unos días.

¿Quién no conoce las famosas Casas Colgantes de Cuenca? Esta ciudad es otra de las que tiene el título de Patrimonio de la Humanidad. Estas construcciones y el recinto histórico amurallado son motivos más que suficientes para que nos acerquemos a visitar esta localidad.
Toledo es un museo viviente en el que no podremos dejar de recorrer sus infinitas de iglesias, palacios, fortalezas, mezquitas y sinagogas. Su riqueza histórica y monumental es tal que justifican más que de sobras que se considere esta ciudad como Patrimonio de la Humanidad, especialmente su Catedral y el Alcázar.

Otra localidad española en una situación muy parecida es Cáceres, en cuyo casco antiguo encontraremos construcciones de aire medieval, romano y árabe. Entre los edificios más reconocidos de Cáceres están la Iglesia Concatedral de Santa María la Mayor, la Iglesia de la Compañía de Jesús o la Plaza Mayor.

Y seguimos revisando las ciudades que son Patrimonio de la Humanidad en el territorio español. Córdoba y su pasado árabe es una de ellas. Cuenta con el templo islámico más importante de Occidente – la Mezquita -, e innumerables monumentos, como el Alcázar de los Reyes Cristianos a la Sinagoga, pasando por la Judería.

Una de las localidades españolas que ha recibido este reconocimiento más recientemente es Alcalá de Henares, en cuyo barrio antiguo nos encontraremos con una impresionante muestra de arte plateresco, barroco y renacentista.

Las últimas ciudades que se han incorporado a esta larga lista de ciudades Patrimonio de la Humanidad en España son San Cristóbal de La Laguna, Ibiza y su poblado de Sa Caleta y las impresionantes ciudades de Mérida y Tarragona, cuya herencia romana sigue perviviendo perfectamente en todo su rico patrimonio cultural y artístico. Un paseo por estas localidades nos permitirá descubrir qué significó exactamente la presencia romana en nuestro país, y el legado que nos dejó.

Tallín: Capital del Medievo Norte del S.XXI



Desde que en 2004 Estonia entró a formar parte de la Unión Europea, el nombre de su capital, Tallín, se ha hecho cada vez más frecuente entre los paquetes de viaje al Norte de Europa.

Su situación geográfica, su mezcla de grupos étnicos -estonios y rusos-, y su espléndidamente conservada ciudad antigua, hacen de Tallín uno de los destinos más aclamados de las Repúblicas Bálticas. El centro medieval de la ciudad antigua es definido por la UNESCO como uno de los mejor conservados de Europa. La atracción que esto supone es conocida por la población local, que hará de nuestra estancia en la ciudad un curioso viaje en el tiempo hacia épocas más remotas.

Las mejores estaciones para viajar Tallín son la primavera o el verano, aunque sólo en invierno se podrá apreciar el fantástico entorno cubierto de blanco que su población está obligada a soportar durante por lo menos seis meses al año.

En nuestra visita tomaremos la plaza mayor o Raekoja plats  como punto de partida, en la ciudad baja. En ella nos detendremos unos minutos para poder admirar su arquitectura y su conocida “Farmacia medieval”, la más antigua de Europa -todavía en funcionamiento- datada de 1492.

En el recorrido hacia el corazón de su centro, iremos ascendiendo poco a poco dejándonos llevar hasta la ciudad alta, hasta la colina de Toompea, donde la catedral ortodoxa de Alexander Nevsky, erigida durante el periodo zarista ruso en 1900, nos espera soberbia e intacta para poder ser admirada. 
Al entrar en el templo, las mujeres no han de olvidar que deberán vestir un pañuelo en la cabeza en señal de respeto hacia esta religión o bien para intentar pasar lo más desapercibidas posible. Una vez dentro, nos quedará de sobra manifiesto que la variedad y la belleza exterior de este tipo de Iglesias es bastante superior a la de sus espacios interiores. Al salir, nos tropezaremos en nuestro camino con el Parlamento y el Gobierno de Estonia, situados en el castillo y la casa Toompea.
Próximo a este emplazamiento, se encuentra uno de los miradores más esperados de nuestra pequeña ruta. Desde este lugar elevado se observan los múltiples tejados naranjas de teja a dos y tres aguas y el mar y el puerto se asoman a lo lejos pintando de azul un escenario que pareciera una maqueta deliciosamente preparada por un arquitecto del siglo XV.

Tallín también dispone de lugares extra-muros de lo más interesantes. Antes de franquear estos lugares, por si nos entrara el hambre, el restaurante “Olde Hansa” no nos dejará indiferentes; su iluminación con candelabros, las vestimentas medievales de los camareros y las vajillas de madera, latón y vidrio grueso harán que nuestros platos de carne de jabalí, alce, oso y guisos poco habituales, tengan un sabor todavía más auténtico. Acompañar estas rarezas con una buena cerveza de miel (medovuja en ruso) suele ser habitual para los más sedientos.
Pero si lo que queremos es un snack rápido para sortear al frío, la ciudad dispone de variados y numerosos cafés en los que tomar una buena sopa de remolacha (Borsh) o unos deliciosos pankekes (crepes).


Después de este piscolabis, iremos en dirección al mar atravesando una de las puertas de la ciudad medieval, Viru. Tras casi dos kilómetros a pie por la avenida Narva mnt, dejando atrás la Universidad Pedagógica, llegaremos a la zona de Kadriorg. Un arbolado parque con un estanque en el que habitan patos y rodeado de pequeñas casas de madera de diferentes colores, nos anunciará que un pequeño secreto se esconde entre sus ramas: el Palacio de verano de Catalina la Grande, de estilo barroco y diseñado por Pedro I, que alberga actualmente un museo.
Los cuidados jardines de esta edificación conectan con un pequeño camino que nos conducirá a una de las playas de la ciudad, donde nos toparemos con una sirena de piedra que nos recordará que los marineros naufragados de estas costas, no han sido abocados al olvido.
Contemplando las aguas calmadas de este pequeño mar nos entra cierto sopor, así que decidimos dejar para mañana la visita al peculiar mercado de la Estación Central de Tren, donde buscaremos antiguas cámaras analógicas de marca “Zenit” y sellos de la época soviética para regalar a nuestros mayores.

Por hoy ha sido suficiente, así que tomamos el tranvía Nº 1 para regresar al centro y descansar de una larga jornada en nuestro cómodo alojamiento.

Londres: un contraste entre modernidad y tradición


El Londres de hoy día poco tiene que ver con la imagen victoriana que muchas películas históricas suelen retratar. Londres es una explosión de colores, culturas y arquitecturas de lo más diversas. Cuando uno recorre los distintos barrios de la ciudad siente como si en pocos pasos pudiera pasar de una parte a la otra del mundo, pues Londres es ciudad de acogida de muchas culturas y tradiciones. A pesar de todo, los ingleses continúan manteniendo cierta distancia con todo el mundo, dando una clara muestra de su carácter orgulloso. Así pues, la ciudad refleja estos contrastes tan típicos de los ingleses, pioneros en algunos aspectos y muy tradicionales en otros.


Si vuestra intención es hacer una escapada a la capital inglesa, no os preocupéis porqué tendréis tiempo de ver los clásicos en poco tiempo. Lo ideal es empezar por el Palacio Westmister (más conocido como el Parlamento o el Big Ben) y, dependiendo de gustos y del tiempo entrar en una de las visitas turísticas y conocer algo más de la historia de Inglaterra. A pocos pasos encontraremos la famosa Abadía de Westmister, lugar de celebración de fastuosas bodas de príncipes o donde residen las tumbas de personajes tan ilustres como Darwin. Muy cerca del Parlamento también está el “London Eye”, la noria que se construyó como celebración del nuevo milenio. También andando podemos llegar hasta el palacio de la reina, Buckingham Palace, y, con un poco de suerte, asistir a el cambio de guardia. Por supuesto, un viaje a Londres tampoco sería lo mismo si uno no se sube en uno de sus autobuses rojos de dos plantas. ¡Es toda una aventura!

A parte de los imprescindibles ya comentados, Londres ofrece distintas modalidades de turismo, dependiendo del gusto de cada cual. Por ejemplo, si se quiere hacer una visita más cultural, sin duda hay que visitar todos y cada uno de los grandes museos de la ciudad, la mayoría de ellos gratuitos: empezando por el British Museum, hasta la National Gallery, el Tate Gallery o el Natural History Museum. En cambio, si se prefiere visitar los grandes palacios de la compra, una parada obligada es Harrod's, y si se quiere ampliar no hay más que seguir la calle de estos grandes almacenes, ya que toda la avenida está repleta de tiendas.

Sin duda una ciudad llena de posibilidades y con una amplia oferta turística, adaptable a todos los gustos.