Capital
de la música y el vals, rebosante de encanto y estilo propio, Viena se presenta ante el viajero como
una ciudad romántica, elegante, llena de estilo propio. Como salida de un
cuento, se encuentra repleta de atractivo, cultura, belleza, magia, lujo y
confort.
Imponente
y colmada de sorpresas, quienes planeen una escapada a la capital de Austria deberán saber que aquí los
sueños parecieran hacerse reales mientras uno se sumerge entre las callejuelas
medievales y las exquisitas plazas imperiales.Por tal motivo, si
planeas visitar la ciudad de Viena y te agradaría conocer algunos de sus
rincones más emblemáticos, representativos y simbólicos, deberás tomar nota de ciertas indicaciones para entender de qué se trata lo mejor de la antigua
capital del imperio Austro-húngaro.
El Palacio de la Hofburg, imponente y
majestuoso, es una verdadera ciudad dentro de la ciudad. En la actualidad
cuenta con 18 edificios, el mismo alberga las coronas de los monarcas, la
presidencia de la República, los apartamentos imperiales, la “Colección de
Plata” y la Escuela de Equitación Española. Los visitantes a su vez, tendrán la
posibilidad de dar un paseo por los jardines imperiales y escuchar, porque no, el famoso Coro de los
Niños Cantores de Viena en la capilla y luego disfrutar del espectáculo que
brindan los caballos lipizanos. La Catedral de San Esteban, inmenso edificio
gótico dueño de valiosos tesoros y reliquias reales. El Ayuntamiento Rathaus, impresionante construcción neogótica de finales
del siglo XIX.
Schönbrunn, residencia de verano de los Habsburgo, conocido como el Versalles vienés, posee unos magníficos jardines, que, siguiendo los pasos de la dinastía real de los Habsburgos, pasear entre los laberintos de setos, y sus fuentes danzantes será como viajar en el tiempo. Decorado en su interior siguiendo el estilo rococó, se destaca entre sus numerosas habitaciones el salón de los espejos, donde Mozart interpretó su primer concierto a los 6 años.
Pero si aun te has
quedado con las ganas de conocer un poco más de Viena, entonces bien podrías ir a la Schmetterlinghaus imperial, la “Casa de
Mariposas”, ubicado en un invernadero del parque Burggarten.
Para
culminar te recomendamos que des un paseo por el reconocido barrio de los museos, en el que se
encuentran el Museo Leopold,
el de Arte Moderno o el pabellón Kunsthalle.
Deslumbrante, sencilla y elegante, no caben dudas que Viena es un destino que no decepciona a quien la visita. ¿O acaso no te apetece a ti también, descubrir la gran riqueza cultural de la capital austriaca?






